Aveces no nos queda de otra, aveces, ya no es que no queramos si no que ya no queremos, o que ya nos cansamos pero a ratos siempre es bueno dejarse ir.
ES TIEMPO DE RETORNAR
La aguja de un reloj que marca a descompás
Retumba en mi cabeza, expulsa mi espíritu.
Llama al escape definitivo de todo y todos.
Ya es tiempo de retornar donde no tengo lugar.
El tiempo es corto preciado e incontinuo.
Una campanada y son las 12 de la noche
No hay más preguntas para este día.
Solo quiero que dejen de marcar las horas al azar.
Otra campanada son las 6 de la mañana
Ya no quiero despertar, me pesa el mundo.
Otra campanada son las 6 y media de la tarde.
Camino hacia el ocaso perdido sin razón.
Otra campanada son las 9 y 21 de la noche.
Una copa que me sabe a dolor y decepción.
Otra campanada en este infierno son las 10 de la mañana.
Estoy en esa banca hablando con un fantasma.
Otra campanada son las 5 de la tarde
El sol que ilumina pero no calienta me tortura los recuerdos.
Las campanas son de nuevo discontinuas mas rápidas.
Son más lentas, se detienen y continúan, los recuerdos, las sensaciones.
Todo en un segundo puede ser, o en una hora o en un día.
Ya me pierdo, es tiempo de retornar, al imperio sin tiempo.
Es tiempo de volver a mi reino.
Ya me canse, renuncio, con un jodido demonio.
Ya no es el tiempo ni el recuerdo.
Es simplemente el deseo de volver.
De desescribir de atrás a adelante, para que se borren los trazos.
Ya paso lo peor y lo mejor por el momento.
Es tiempo de mi ascensión inversa.
Es tiempo del reconocimiento de pecados y culpas.
Por fin estoy completo, al fin recupere lo que perdí.
Mi fe en el destierro final.
miércoles, 28 de mayo de 2008
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