En mi momento de oscuridad, conocimiento y miedo te niegas a venir, pero cuando en paz estoy y es tarde para actuar y ser impulsivo vienes, sea esta una bendicion para mi, pues asi jamas podre arrepentirme porque no estaba en mis manos.
Tarde fue en la lluvia y no note que lloraba el viento, una sensacion de perdida y disolucion de algo, toma mi alma y derritela con tu ausencia, ¡no la necesito mas! Asi como aprendi a aceptar y negar todo, asi aprendere a no desear nada mas.
Morira el sol contemplando mi ego inmortal, mi perdida de lo que no tuve no turbara de nuevo mi arrogancia, permanecere como la roca, ante todo eterna y sin miedo, aunque se quien sea capaz de vencerme no podra porque entre las deserticas dunas del tiempo me agazapo.
domingo, 1 de marzo de 2009
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