Camino como siempre hacia al oeste hacia al ocaso, sensaciones de olores familiares extintos me rodean, y recuerdo miles de cosas de una vida simple, que la vi tan complicada en sus tiempo, pero era facil vivirla, de eso uno se da cuenta tarde.
No es que el mundo sea una mierda total, de serlo lo es, lo que es una mierda total somo nosotros al no vernos reflejados en el espejo como somos, al mamarnos con nuestros miedos y hacernos a los martires especiales para que demos lastima al resto y llamemos la atencion.
Nos lamentamos tanto que parecemos un saco de huesos apaneas sujeto por un alma que quiere ser libre, pero nuestra libertad dista de ser real, porque nos suminos en las idioteces del entorno, como, que diran de mi, quiero ser diferente para ser unico, quiero que me aprecien, que me quieran no siendo yo. Añoramos ser libres pero somos nuestros carceleros.
Cuantas veces vi ante mis ojos derrumbarse mundo ajenos, me crei salvador, pero no puedes salvar a un mundo que se destruye y se niega a querer vivir, cuantas veces maldije mi destino y mis decisiones, para darme cuenta que perdia mi tiempo.
No estoy al final, pero tampoco al principio...maldigo a aquel que no puede ver la realidad y no entender que siendo un martir y llamando la atencion, solo terminara solo y no como cree acompañado, maldigo al soñador que no quiere ver que su mundo real se destroza por hundirse en los sueños, maldigo a los creyentes de una causa perdida, porque ellos seran los primeros en caer en la batalla...y me maldigo a mi mismo por tener un minino de compasion con todos estos seres.
domingo, 11 de enero de 2009
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