SUBLIME Y EFIMERO
Aquella botella…que solo guardo para mis ocasiones especiales
Aquella botella que solo le quedan dos copas
Cada copa fue una mujer y el dolor
Ya tiene cuatro años, está bien guardada, no pierde su sabor
Es tiempo de matarla.
No tomo una copa por una cualquiera o unas horas de sudor
Tomo una copa por aquella que me hizo pensar y escribir
Ahora lo admito…estoy sedado...no creo en el amor
Pero lo que sentí, por la última, es lo más que se acerco a ello
Se lo que es saborear en el vino sus labios
Y mirar el deseo el color rojo sangre
Añorar el deseo...de acariciar su cabello...en aquel lugar a la luz de la luna
Ver las venas de su cuello alborotandose, al mismo tiempo que se agita su respiración
Poder sentir el olor de su sangre, haciendo temblar su delicado cuerpo entre mis manos
Sentir su entrega al saberse vencida por el deseo y el amor.
Eso si es doloroso.
Esa imagen de su rostro bañada con los rayos de la luna
Sonrisa…que brillaba como estrella y quemaba tu ser como tal
Esa sangre que deseaste derramar…para pactar contigo mismo el deseo
Esa juguetona sonrisa, cuando le mordías los pechos
Y llenabas de besos…su rostro...ese frenesí en la cama
Esa sensación de vacio al eyacular
Esa sensación de miedo al saber que solo es tuya, porque ella lo quiere así
Y nunca serás su dueño
La sonrisa maliciosa, al mirar sus ojos cerrados después de entregarse
Te dice con sus gestos que es completamente tuya.
Por un momento...el silencio...aunque sabes que dice mucho
Entiendes que es hora de volver
Sabes que su cama…fue tu universo…por un momento
Ya es hora de entrar a otros agujeros negros.

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