Después de muchos cigarrillos…las cenizas y las colillas se acumulan, como si fueran deseos no cumplidos, las pisoteo como si significaran nada mas, el humo me distrae y me hipnotiza en tiempo pasados me remonto al ver en el, el calor que desprenden los cigarrillos solo enfría mas mi cabeza, ya no pienso claro, mi pulso titubea en las decisiones, pienso en todas las lluvias que cayeron en mis ojos pero nunca rodaron en mi rostro, me detengo en la melancolía y pienso en todos esos…pudieron haber sido…no inculco mas esperanzas donde no las hay pero los cigarrillos me recuerdan todas ellas, mientras mas los consumo mas recuerdo, mientras mas recuerdo mas me muero, y me muero de nuevo tantas veces como aspiradas de doy al cigarrillo son balas, y me pregunto si tienes que recibir todos los balazos, a veces saben distinto uno del otro como escenas de la vida, cada cual tiene un sabor especial, pero es su mayoría amargos y nada placenteros, otro tiempo fue en el cual nada mas me traían los cigarrillos que una sensación de calma, mas la calma clama por volver, pero su retorno es como una punzada en el alma, la cual pica tanto que no puedes sentirte tranquilo, porque no estas acostumbrado a ella, pero por alguna razón me siento en casa y en casa me fumo otro cigarrillo para olvidar que alguna ves tuve recuerdos y recordarlos al mismo tiempo, para saber que debo olvidarlos, pues como un cigarrillo se consume rápido, así son las vivencias el humo es la forma en que llegas a verlas, la braza del cigarrillo es como se consuman, y las cenizas como todo en esta imperecedera vida, se lo llevara el viento todo y nunca pedirá disculpas por llevarse algo tuyo, y como todo al final está destinado a ser tirado y pisoteado, te dio placer consumir vivencias, pero sabes que te hizo daño, y te fumas otro y otro cigarrillo para tener colecciones de recuerdos momentáneos que luego desaparecen.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario